Las leyendas del Modelo Alzira (2) “El rescate”

Esta segunda entrega del serial de “leyendas urbanas” del Modelo Alzira, está dedicado a uno de los temas más populares y que más pasiones desata en la historia del modelo concesional de colaboración público privada en sanidad. Porque una de las críticas habituales es que este modelo es más costoso para la Administración porque si los números no salen, la concesión se rescata. Veamos algunos ejemplos:

Beatriz González López-Valcárcel, catedrática de Métodos Cuantitativos en Economía y Gestión y co-directora del Máster Interuniversitario en Economía de la Salud y Gestión Sanitaria de las Universidades de Las Palmas y La Laguna: “Como estaba entrando en pérdidas irreversibles, en el 2003 rompieron el contrato y lo reformularon -dándole una indemnización, por cierto- para cubrir toda la atención, también la primaria. Y subieron la cantidad que le pagaban y con eso salieron adelante” . (El Mundo, 17 de diciembre de 2012).

Salvador Peiró, Centro Superior de Investigación en Salud Pública y Ricard Meneu, Fundación Instituto de Investigación en Servicios de Salud: “Ya se produjo un rescate de la primera concesión, que llevó a la rescisión  del ‘modelo Alzira’  inicial y su ‘perfeccionamiento’ ampliando su ámbito desde la hospitalización hasta la Atención Primaria y la Salud Mental”.  (Blog ‘Nada es gratis’, 27 de diciembre de 2012).

Jaume Prats, periodista: “Al hospital de Alzira tampoco le salieron las cuentas al principio (…). Hasta tal punto que el PP, partido que lo impulsó (y que, por ello, no podía permitirse su fracaso), optó en 2003 por una operación de rescate dirigida a hacer las condiciones del contrato más atractivas para la adjudicataria”. (El País Comunidad Valenciana, 10 de mayo de 2011).

Comprobamos pues como la leyenda del “rescate del Hospital de Alzira” se ha establecido como una verdad irrefutable con el paso de los años. Y es cierto que siendo uno de los hitos  más controvertidos en la historia del modelo, paradójicamente es también uno de los asuntos que peor se han explicado en todos estos años, y no será por los esfuerzos realizados por parte de los diferentes agentes implicados. Aquí, algunos ejemplos:

Pero, una vez más, nos disponemos a explicarlo, como ya se hizo en el año 2002 con anuncios publicados en los principales diarios locales y nacionales.

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Sabemos que no vamos a conseguir acallar todas las voces pero, al menos, intentamos arrojar un poco de luz por aquello de que nadie pueda decir que se opina de esa manera ante la falta de otra información más veraz.

Y lo primero es definir lo que se entiende por RESCATE, que no es más que un mecanismo administrativo mediante el que puede resolverse anticipadamente un contrato de concesión por interés público o por modificación de condiciones (por ejemplo por la incorporación de nuevos servicios no previstos inicialmente). Y eso es lo que ocurrió en el año 2003 cuando el Gobierno Valenciano decide implantar un modelo integral de Atención Primaria y Especializada en el área de La Ribera y sacar un nuevo concurso en toda la Comunidad Valenciana.

En La Ribera funcionaba el modelo de concesión administrativa desde el año 1999 solo para la gestión del Hospital, y no podía quedarse al margen de este cambio integral por lo que se resolvió el contrato inicial para sacar un nuevo concurso que incorporara la gestión de la Atención Primaria y que Alzira no quedara fuera de ese nuevo modelo integral. De hecho, el concurso de Torrevieja y el nuevo concurso de Alzira se convocan el mismo día.

Para rescatar la concesión de mutuo acuerdo, había que incluir un pago al concesionario por la inversión no amortizada a esa fecha, -(y para ello, se hizo una auditoría por parte de la Generalitat Valenciana)-, más el lucro cesante por no poderse cumplir el plan presentado al concurso por la empresa para los 10 años de concesión. La auditoría realizada fija en 69 millones de euros el importe del abono a realizar al concesionario, pero nunca se produjo salida alguna de fondos públicos por parte de la Generalitat ya que en el pliego de condiciones del nuevo concurso- que ganó la misma UTE- incluía como obligación del nuevo concesionario, pagar una aportación inicial de 72 millones de euros. Por la tanto, a la Generalitat Valenciana no solo no le costó dinero esta operación, sino que obtuvo 3 millones de euros porque el canon que fijó en el nuevo concurso superaba la indemnización fijada en el rescate.

Hay otra crítica que es que ganó la misma UTE que tenía el contrato anterior. La respuesta es muy fácil: no se presentó nadie más. Cualquier empresa o grupo de empresas podría haberse presentado en un concurso abierto como era éste, pero la complejidad del proyecto u otros motivos hicieron que no licitaran más grupos. Y no hay otra historia.

Si después de leer este texto hay quien sigue hablando del rescate del hospital de Alzira, no nos quedará más remedio que dar la razón a una prestigiosa empresa de comunicación española que afirma que, hoy en día, “lo que uno diga de sí mismo aunque sea cierto e incontestable ya no sirve. Son otras voces, a veces poco informadas o movidas por intereses espurios, los que crean opinión sobre la empresa”. (Llorente y Cuenca)